miércoles, 13 de junio de 2012

LEYENDA DEL TESORO DE LOS QUIMBAYAS


-Cacique_Quimbaya_de_oro_(M._América,_Madrid)_
Tumbaga_Pectoral,_Quimbaya_culture
precolombino


QUIMBAYAS

Cuando llegaron los españoles, la cultura Quimbaya estaba localizada, como aún hoy sus restos, al interior y alrededor de lo que hoy se conoce en Colombia como el Eje Cafetero, en los departamentos de Caldas (sur: Chinchiná, Palestina, Villamaría, Manizales), Risaralda (sur: Pereira, Marsella, Santa Rosa) y Quindío (norte: Armenia, Quimbaya, Montenegro, La Tebaida, Salento, Circasia) y en los municipios de Cartago y Obando, al norte del Valle del Cauca.
Los más antiguos ocupantes de la región Quimbaya, desaparecieron hacia el siglo X y se conoce muy poco sobre ellos. La orfebrería finamente desarrollada que se ha encontrado de los Quimbayas indica que desde muy antiguo poseyeron un alto desarrollo cultural.

Economía

Viviendo en un benigno clima templado pudieron cultivar una gran variedad de productos: maíz y yuca como base alimentaria, aguacates, guayaba y guaba. Se nutrían también de la pesca y eran excelentes apicultores. Con lo que la miel de abejas no faltaba en su alimentación.
Eran también intensos cazadores. La caza les proporcionaba carne de conejo y venado en abundancia, pero también, que se sepa, cazaron zarigüeyas, dantas, armadillos, zorros y pecaríes, entre otros animales cuyos vestigios han sido hallados.
La minería era fundamentalmente aurífera. Desarrollaron técnicas de metalurgia avanzadas para procesar el oro de un modo colmado de estética y finos acabados. Las abundantes piezas Quimbayas que se han encontrado son motivo de admiración para los visitantes de incontables museos colombianos y extranjeros, y el nombre "Quimbaya" se ha convertido en un término tradicional genérico para referirse a muchas de las producciones y objetos encontrados en esta zona geográfica, así no provengan rigurosamente de la etnia misma y provengan de diferentes épocas en el tiempo.

"Quimbaya" es un término ya mundial e históricamente famoso en los círculos arqueológicos e incluso a nivel popular.
Como industriales se destacaron además de la producción de piezas de orfebrería, en la fabricación de aceite para alumbrado, y en su industria textil, de la que no han sobrevivido piezas dadas las pobres condiciones geológicas para su preservación. La confección de mantas de algodón era en realidad su principal industria.
Como comerciantes intercambiaban sus piezas de orfebrería, mantas, textiles y oro, con pueblos del vecindario y aun lejanos. Para destacar, está también la explotación y el comercio que hacía con la sal, extraída de los ríos mediante técnicas de ebullición de agua bajo el fuego.

 Cultura y costumbres

Se discute si los Quimbayas practicaban la antropofagia ritual con sus enemigos de guerra, en festividades o celebraciones muy especiales. Este canibalismo tenía significados simbólicos relacionados con la derrota y venganza de sus enemigos o con la apropiación del espíritu de la persona. Sin embargo en el caso de los Quimbaya las crónicas que se refieren el canibalismo se basan en un sólo testimonio sobre dos supuestos casos. Exhibían cabezas humanas como trofeos colgadas de cañas en la plaza. Durante la conquista intensificaron esta práctica para infundir temor en los conquistadores.
Prestaban mucha atención a sus prácticas funerarias, y las construcciones de tumbas Quimbayas testimonian esta afirmación pues, en verdad, elaboraron una enorme variedad de tumbas diferentes de acuerdo con lo específico de cada entierro, en el que siempre se incluían las ofrendas que habrían de acompañar al difunto en su paso a la otra vida, incluidos víveres y armas para hacérselo más fácil. En las tumbas también enterraron la mayoría de los objetos de oro precolombinos, elementos personales del muerto y algunos otros elementos sagrados. Creían que todos los cuerpos resucitarían.
Una de las actividades que más famosos ha hecho a los Quimbaya es su lujosa orfebrería, que goza de una increíble belleza a la vez que de una técnica perfecta. Desarrollaron sistemas de metalurgia para combinar cobre con el oro que no abundaba en su región (a diferencia de otras zonas del país). Esta combinación de oro y cobre, llamada "tumbaga", no restaría para nada el atractivo, brillo y durabilidad de sus magníficas piezas, de una vivacidad espectacular. Una de ellas muy popularizada son los famosos “poporos”. Su orfebrería es de la más importantes de América dada la exquisita belleza de las piezas expresada mediante muy bien desarrollados métodos metalúrgicos.

Organización social

Estaban organizados en cacicazgos, cada uno compuesto según se estima por 200 súbditos. Se calcula que los cacicazgos se aproximaban a cien y se confederaban en juntas, para la economía o la guerra.

 Conquista

La conquista española del territorio quimbaya comenzó en 1539 y sometió a los indígenas al servicio de los encomenderos. En 1542 se prudujo la primera rebelión quimbaya y en 1577 la segunda,que llegó a adquirir mayores dimensiones. Derrotadas estas se produjo una continuada disminución de la población quimbaya, de manera que para 1559 ya había desaparecido por lo menos el 55% de los cacicazgos. Los trabajos forzados, la desnutrición, las enfermedades y finalmente la guerra de los pijaos contra los españoles, de la que fueron víctimas, terminaron de diezmarlos, de manera que el último censo de los Quimbaya, en 1628, registró apenas 69 tributarios, en una zona donde en 1539 se registraron 20 mil

wikipedia

sábado, 9 de junio de 2012

LEYENDA DE LAS TUMBAS DE VERGINA

LOS TESOROS DE VERGINA

El pequeño pueblo de Vergina, a 10 Km de Veria y a 80 Km de Salónica, es ahora uno de los yacimientos arqueológicas más importantes de Grecia y contiene algunos de los tesoros más antiguos.


Cuando los viajeros se acercan a esta región ven multitud de túmulos, a modo de pequeños montes, que no superan los 5 metros de altura. Las excavaciones han demostrado que son parte de un gran cementerio del siglo IV A.C. y cada túmulo contiene varias tumbas.


Los hallazgos en las tumbas han sido muy importantes para los científicos. Un escrutinio detallado de los hallazgos nos ayuda a entender la cultura y la civilización que realizó los enterramientos. Nos permite entender sus tradiciones funerarias, conocer sus ropajes, sus armas, sus joyas, su pintura y escultura, además de sus influencias provenientes de otras culturas.


Lo que se ha descubierto en esta región, entre otras cosas, son las llamadas 'tumbas reales'. Las tumbas reales de Vergina se descubrieron durante las excavaciones de los grandes túmulos entre 1977 y 1978. Emmanuel Andronikos, profesor de arqueología clásica en la Universidad Aristóteles de Salónica estaba al cargo de las excavaciones.


Los objetos hallados pertenecen a dos grupos. El primer grupo se compone de 47 lápidas rotas que se encontraron en el interior del gran túmulo que cubría las tumbas reales. Estas estelas datan de la 2ª mitad del siglo IV A.C. y constituían monumentos que decoraban las tumbas de ciudadanos corrientes de Macedonia, tanto mujeres como hombres. Casi todas contienen inscripciones con nombres de los fallecidos. Se reconocen 75 nombres.


El segundo grupo de objetos se compone de dos tumbas no saqueadas que se hallan en el interior del gran túmulo. Se cree que la más grande es la tumba de Filipo II de Macedonia. La otra tumba se conoce como 'la Tumba del Príncipe' y contiene las cenizas de un hombre joven. La tumba del rey Filipo es una gran estructura con dos estancias de 5,30 metros de altura. Es la más alta y más larga de todas las tumbas conocidas en Macedonia.


Los preciados huesos del rey fallecido se encontraron envueltas en una tela púrpura y dorada. Estaban guardados en un larnax de oro, una obra de arte única con un relieve impresionante de una estrella en la tapa, la estrella macedonia de 12 puntas. El larnax se encontraba dentro de un gran sarcófago de mármol.
 La tumba contenía también las armas del rey, su coraza de hierro con decoraciones de oro en relieve, su yelmo, su espada y su escudo de oro y marfil. Uno de los objetos más preciosos es la guirnalda de oro que se encontraba sobre los huesos quemados del rey. Es la guirnalda más pesada e impresionante que ha sobrevivido desde la antigüedad. Está compuesta de 313 hojas y 68 bellotas.


Había un segundo enterramiento en la otra estancia de esta tumba con los huesos de una mujer, preservados en el interior de un larnax de oro en el interior de un sarcófago de mármol. Lo extraordinario de esta tumba es que a pesar de contener los huesos de una mujer también contenía multitud de armas, junto con una magnífica guirnalda de mirto y una elegante diadema de mujer.
Filipo II de Macedonia
 La mayor parte de estos objetos únicos son magníficos ejemplos de la escultura griega del siglo IV A.C. Los dos larnakes de oro y la gran corona de roble son uno de los mayores tesoros del arte griego jamás hallados.


La segunda tumba sin saquear, llamada 'la Tumba del Príncipe' contenía una vasija de plata con las cenizas de un varón joven de no más de 16 años de edad. El carácter único de las piezas provenientes de esta tumba y su gran calidad han llevado a los científicos a pensar que era la tumba de un miembro de la familia real.


Los hallazgos de los Grandes Túmulos de Vergina constituyen las piezas más preciadas y únicas del antiguo mundo griego. Casi todos estos objetos son verdaderas obras de arte.

El museo de Vergina que aloja los hallazgos provenientes de las tumbas es único porque se ha construido en el mismo lugar en el que se encuentran las tumbas, justo en el interior del Gran Túmulo de forma que el visitante puede adentrarse en el interior de las tumbas y verlas tal y como se conservan hoy.
http://hellonet.teithe.gr/SP/aboutgreece/macedonia/vergina_sp.htm
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 LA TUMBA DE FILIPPO II*******fragmento

La gran necrópolis se extiende al este de la pequeña localidad de Vergina, en un área de 1 km cuadrado, aproximadamente, en la que se encuentran más de 300 túmulos funerarios. La mayor parte de éstos no superan el metro de altura, y su diámetro varía de los 15 a los 20 m. Las indagaciones arqueológicas han demostrado por otra parte que la edad de los túmulos difiere notablemente. El más antiguo se remonta a la primera Edad del Hierro (1000-700 a. C.), y el más reciente al periodo helenista (hasta el s. II a. C.).
En los límites occidentales de la necrópolis se encuentra un túmulo de dimensiones totalmente excepcionales. Se trata de una auténtica colina, de 110 m. de diámetro y más de 12 m. de altura. Cuando, en la segunda mitad del s. XIX, Léon Heuzey registró en sus apuntes el gran monumento, escribió: "Se trata ciertamente del más bello de los túmulos de Macedonia... En el interior de éstos, como en las tumbas subterráneas de Egipto y de Etruria, existe algo más que una mera selección de objetos antiguos. En estos túmulos yacen la vida y la historia de todo un pueblo en espera de ser descubiertos".
La intuición de Heuzey demostró ser acertada durante la campaña arqueológica llevada a cabo por Manolis Andronikos en verano de 1977. Excavando los estratos del gran túmulo en busca de la tumba para el que había sido construido, Andronikos se encontró ante tres construcciones sepulcrales distintas, aún cerradas y sin los habituales rastros dejados por los profanadores de tumbas. La tumba principal, cuya fachada con la puerta de acceso estaba adornada con columnas dóricas y por un friso pintado que representaba escenas de caza, fue explorada el ocho de noviembre de 1977, cuando, a través de una abertura creada al desplazar una piedra de la bóveda, Manolis Andronikos descendió hasta la cámara funeraria. El arqueólogo griego fue el primer hombre en poner un pie en la cámara funeraria después de su cierre, efectuado más de dos mil años antes.
El descubrimiento superaba en mucho cualquier expectativa. En el interior de la tumba había numerosos objetos, entre los que destacaban finísimas vajillas de bronce y plata, armas y partes de armadura, una gran espada, canilleras, yelmos y puntas de lanza. Un escudo de oro y plata yacía hecho pedazos; una coraza de hierro, acabada con un delgado fileteado de oro y tachuelas en forma de cabeza de león, yacía a poca distancia del sarcófago. Una vez levantada la tapa del sarcófago de mármol situado en el centro de una pared de la cámara, los arqueólogos se encontraron ante el descubrimiento más emocionante: una urna de oro ricamente decorada, en cuya tapa figura una gran estrella de 16 puntas. En su interior estaban los restos de los huesos del difunto, junto a los fragmentos de una corona compuesta por los centenares de láminas de oro.


El descubrimiento de los objetos conservados en la antecámara suscitó un gran asombro. En este punto, apoyados en la jamba de la puerta que conducía a la cámara sepulcral principal, había una extraordinaria aljaba de oro repujado y dos canilleras de bronce. Un sarcófago de mármol con una segunda urna de oro, esta vez decorada con una estrella de tan sólo 12 puntas, custodiaba los restos de una mujer. Inmediatamente quedó claro lo siguiente: la tumba, con su contenido, que representa el mayor tesoro hallado en una tumba griega, era la de Filipo II, el decimoctavo rey de Macedonia, que reinó desde el 359 hasta el 336 a. C. y restableció la paz en sus tierras, conquistando el dominio sobre Grecia. En cualquier caso, no faltó un indicio "directo" para confirmar esta atribución: en una pequeña cabeza-retrato de marfil (parte de una cama enteramente realizada con marfil, cuyos fragmentos estaban esparcidos por centenares en la cámara funeraria), se reconoce, en toda su vital expresividad, el rostro del gran macedonio.  

 http://historiarte.net/descubrimientos/vergina.html



JOYAS DE LA EPOCA MACEDONICA***GRECIA


Vía: Kansas City | Costas Kantouris | 8 de junio de 2012
Grecia: capturan a dos ladrones de antiguedades, con una corona y un brazalete de oro de la epoca Macedonica.
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Un policía retirado y un pintor de casas han sido arrestados en el norte de Grecia bajo sospecha de contrabando de antigüedades, después de que una antigua corona de oro y un brazalete se encontraran en su coche, dijo la policía este viernes pasado.
Los sospechosos fueron detenidos por la policía de carreteras cerca del pueblo de Asprovalta, a unos 40 kilómetros al este de Tesalónica, la noche del pasado jueves. Los funcionarios, que estaban trabajando bajo una sugerencia de que el pintor podía estar traficando con antigüedades, encontraron los artefactos del siglo IV a.C., en una caja de zapatos debajo del asiento del pasajero.
La corona ha sido un hallazgo raro y valioso, dijo Nikos Dimitris, jefe de la sección de robos de antigüedades de la policía de Tesalónica.
"Es el producto de una excavación ilegal en una tumba macedónica, según los arqueólogos que han examinado los objetos", dijo.
Las antigüedades en Grecia son todas propiedad del Estado por ley. Sin embargo, el contrabando es un problema importante en el país, donde las reliquias de un rico pasado antiguo a menudo se encuentran a pocos centímetros por debajo de la superficie.
El saqueo priva a los arqueólogos de valiosa información contextual que podría surgir de una excavación adecuada. Sin esas pistas, los hallazgos -no obstante impresionantes- son poco más que bonitos objetos con un alto valor comercial.

La corona, con un peso de cerca de 1 kilogramo, está decorada con hojas de roble y bellotas de oro. El brazalete de oro tiene la forma de dos serpientes anudadas con incrustaciones de piedras semipreciosas de color rojo.
La policía dijo que el pintor de brocha gorda, de 41 años de edad, había estado tratando de vender los hallazgos por varios cientos de miles de euros. Dijeron que él afirmó haber recibido los objetos de un conocido en su ciudad natal de Komotini, cerca de 300 kilómetros al este de Tesalónica.
La ubicación exacta del lugar en que fueron encontradas la corona y el brazalete no fue aclarada.
Varias coronas de oro se han encontrado en Macedonia y Tracia, siendo las más impresionantes las procedentes de las tumbas reales de Vergina, al oeste de Tesalónica, las cuales han sido relacionadas con la familia del rey guerrero Alejandro Magno, del siglo IV a. C.
Foto: Una de las coronas halladas en Vergina
Un arqueólogo que vió imágenes de la corona dijo que era una versión mucho más simple que las halladas en Vergina, y que probablemente habría sido enterrada con un rico macedonio.

http://terraeantiqvae.com/



jueves, 7 de junio de 2012

LEYENDA DE MADAME DE MAINTENON

Marquesa de Maintenon
Contrajo matrimonio con Luis XIV


En 1684, cuando hacia un año de la muerte de su esposa, Luis XIV se casó en secreto con Françoise d'Aubigné, marquesa de Maintenon. "Françoise D'Aubigné, proveniente de la baja nobleza, nació en 1635 en una cárcel. Sin embargo, le esperaba un destino extraordinario: ser la mujer del hombre más poderoso de su tiempo. Muy joven se casó a los 17 años con un poeta de cuarenta años, Paul Scarron. Este  tenía un salón muy conocido frecuentado por varios famosos de la época. En los salones a  Françoise llamó la atención de los nobles que los visitaban. Bella, inteligente, fina y virtuosa (sólo se permitió una única aventura amorosa después de enviudar), logró que sus nuevos amigos la presentaran en la corte. A los 25 años enviuda de el poeta. De su matrimonio gano el arte de agradar y conservo buenas relaciones.
Luis XIV  el rey Sol
 

Luis XIV amaba a las mujeres como un hombre goloso y dominante. En medio de hermosas mujeres, elegantes, ingeniosas y capaces de mantener una brillante conversación, el soberano se abandonaba a los placeres del ingenio y de la seducción. Las más bellas damas se convertían en el mejor ornato de su corte y consistían en el principal atractivo de ésta para los foráneos. Louise de La Baume-Le Blanc, Duquesa de La Vallière, fue la primera "maîtresse-en-titre" (amante oficial) y madre de 6 de sus bastardos, sucediendo  María Mancini y a la Duquesa de Orléans, de la que era dama de honor, aunque fue la primera en adquirir rango de Favorita Oficial del Rey. Tras sus iniciales aventuras con María Mancini, sobrina del cardenal-duque Julio Mazarino, y con su cuñada Enriqueta-Ana de Inglaterra, duquesa de Orléans, Luis XIV pasó de mantener relaciones secretas en vida de su madre, a mantenerlas abiertamente a ojos de todos y en oficializar sus adulterios sucesivos.

Françoise d'Aubigné (1635-1719), la Viuda Scarron, luego Marquesa de Maintenon, ya era una distinguida anfitriona de la alta sociedad parisina antes de convertirse en la aya de los bastardos del Rey y de su amiga la Marquesa de Montespan, a la cual reemplazaría como amante. Al final, Luis XIV la desposó secretamente al poco de fallecer la reina Maria-Teresa de Austria en 1683. Los historiadores suponen que alrededor de 1674, Françoise d'Aubigné cedió a los avances del Rey, convirtiéndose en su amante secreta a espaldas de la Marquesa de Montespan. Loca de celos, la Montespan inició una encarnizada lucha contra esa rival, sometiéndola a toda clase de humillaciones hasta que, con ánimo de justicia, el Rey convirtió a Françoise d'Aubigné en marquesa de Maintenon.

Con la edad, Luis XIV buscaba la tranquilidad y la paz en un matrimonio estable. Junto a ella, Luis se volvió devoto, cumpliendo puntualmente con sus deberes religiosos. Se sabe que fue la única mujer a la cual acordó su total confianza y gustaba escuchar sus consejos (aunque en su mayoría, siempre mantenía su independencia en los asuntos de Estado). A partir de aquella fecha, el monarca vivió maritalmente con ella y dispuso que se instalase en el 1er piso de palacio, contiguos a los suyos propios, y nunca volvió a tener escarceos amorosos con terceras.

HECHOS CURIOSOS

   La malignidad y las astucias femeninas le inquietaban tanto que se prohibió a si mismo hablar de "cosas importantes" con sus amantes. Igual que el poeta La Fontaine, estimaba que las mujeres eran incapaces de guardar un secreto, tanto por ligereza y descuido que por ambición. A la única mujer por la que sintió veneración, fue su madre la reina Ana de Austria, sabedor que ésta le había entregado una Corona restaurada, fuerte y poderosa, aunque jamás cedió a sus ruegos en asuntos amorosos y públicos. Su madre habría deseado que Luis adoptase una conducta más formal en su vida matrimonial, en vez de ofender a su esposa al mostrar públicamente a sus amantes.


miércoles, 6 de junio de 2012

LEYENDA DE LEONOR DE AQUITANIA

 
Esposa de dos de los más poderosos soberanos del siglo XII, Leonor de Aquitania desempeñó un papel político al que no parecía estar predestinada debido a su condición de mujer. Esta mujer poderosa contribuyó a la difusión de la cultura cortesana.
Leonor nació en 1122, en un castillo de Bordelais. Era nieta del primer trovador conocido, el duque de Aquitania, Guillermo IX, cuyas posesiones abarcaban todo el sudoeste de Francia, desde los Pirineos hasta el Poitou; en la zona se hablaban todas las variedades de la lengua de oc.
En el seno de su familia, la niña desarrolló el gusto por las letras y la poesía, al igual que una gran sensibilidad por el refinamiento del amor cortés que apenas empezaba a nacer. Como primogénita del duque de Aquitania, Guillermo X, heredó a su muerte este extenso territorio, rico y reacio a toda autoridad extranjera. Poderosa, bella y cultivada,
Leonor era un excelente partido que el rey de Francia se apresuró en codiciar para su hijo de dieciséis años. Luis VI el Gordo, sintiendo la muerte cercana, adelantó el matrimonio: el 25 de julio de 1137, el joven Luis VII y Leonor se casaron y luego fueron coronados en Burdeos. A los quince años, Leonor se convirtió en la reina de Francia.Los primeros meses en la corte de Francia fueron sin duda difíciles. Acostumbrada al sol, las fiestas y el refinamiento meridionales, debió habituarse a vivir al lado de un marido muy piadoso, formado en una educación austera, y alimentado por los textos religiosos e históricos.
Sin embargo, la pareja parecía entenderse bien y Luis estaba muy enamorado de su joven esposa. Leonor, cuya personalidad estaba bien asentada, ejercía una clara influencia sobre su marido: se dedicó a preservar los intereses de su familia y se preocupó por participar en los asunto

Cuando en 1146 resonó el llamado a la segunda cruzada, naturalmente Leonor entusiasta, decidió acompañar a Luis. La aventura fue un fiasco. El humillante fracaso militar fue rápidamente atribuido por la presencia de la reina y su séquito. La empresa terminó con graves tensiones y la pareja real, ya que la reina regresó de la cruzada mancillada por una sospecha de adulterio.
A pesar de los esfuerzos de los círculos allegados a los reyes, preocupado por la idea de ver Aquitania -que Leonor poseía en propiedad-  sustraerse al poder los Capetos, ambos esposos pronto solicitaron el divorcio, que solamente la Iglesia podía conceder. Un concilio reunido rápidamente consta: el 18 de marzo de 1152 la consanguinidad de ambos esposos, quienes efectivamente eran primos lejanos. En realidad, fueron otras las razones que llevaron a la discusión del matrimonio. Más que la consaguinidad, reconocida y frecuente en reuniones reales, fueron el presunto adulterio, las diferencias culturales entre ambos esposos y sobre todo la falta de un heredero varón después de quince años de matrimonio los que acabaron con esta unión.
La historia de la reina Leonor podría haberse detenido con este divorcio. Sin embargo, apenas unas semanas más tarde, la duquesa de Aquitania, en la plenitud de la treintena. se casó con Enrique Plantagenet, de dieciocho años, futuro rey de Inglaterra. Enamorada de este joven que había conocido el año anterior, Leonor dejó a Luis sus dos hijas, María y Alix, para viajar hacia su nuevo destino.

En 1154, cuando Enrique sucedió a su padre Godofredo Plantagenet, el rey de Inglaterra devino señor feudal de Aquita-pnia. Además, Enrique II Plantagenet obligó al conde de Nantes a entregarle sus posesiones, lo que le permitió ser más poderoso que el rey de Francia: los dominios del reino eran mucho más extensos que los del primer esposo de su mujer y formaran una franja continua desde Aquitania hasta Normandía. La situación generada por el segundo matrimonio de Leonor fueron de los orígenes de la trágica rivalidad franco-inglesa, que ensangrentó ambos países hasta finales de la guerra de los Cien Años.
La vida de la reina de Inglaterra fue muy distinta a la de la reina de Francia. Su marido exigió que desempeñara las funciones de una soberana feudal. Lo acompañó en sus largas peregrinaciones, ya que su presencia era necesaria para asentar el poder de su marido frente a los aquitanos, siempre listos a la rebelión. Además, tuvo ocho hijos, de los cuales cuatro fueron varones, ella que sólo había tenido con Luis VII dos hijas en quince años de matrimonio.
A pesar de su gran actividad, Leonor no olvidó su gusto por el arte y la cultura. Estableció una espléndida corte en Poitiers donde acogió a trovadores y escritores, los que en muchos casos le dedicaron sus obras. La reina apoyó e inspiró a numerosos artistas, entre los cuales uno de los más famosos fue Bernardo de Ventadour.
LOS PLANTAGENET: La dinastía de los Plantagenet debe el nombre que le otorgaron los historiadores a Godofredo V, conde deAnjou, que debido a su afición por la caza, ¡había multiplicado las tierras y plantado retamas (genéts)! Tras recibir en herencia los condados de Anjou, Turena y Maine, Godofredo Plantagenet desposó en 1128 a Matilde, hija del último rey normando de Inglaterra, Enrique I Beauclerc. Aunque Godofredo no pudo hacer valer los derechos de su esposa sobre la corona, logró recuperar el ducado de Normandía en 1144.

Su hijo, Enrique II, añadió Aquitania gracias a su matrimonio con Leonor y obligó en I 154 al rey de Inglaterra, Esteban de Blois, a reconocerlo como sucesor. De esta manera, nació el «imperio Plantagenet», que creció aún más durante el reinado de Enrique II, con Irlanda, el condado de Nantes, e incluso, Bretaña. Aunque los Plantagenet perdieron durante el siglo XIII la parte continental de este gigantesco territorio, a excepción de Aquitania, se mantuvieron en el trono de Inglaterra hasta la llegada de los Tudor en 1485.

UNA MUJER PODEROSA: La pasión de Leonor por las letras no la desvió de los asuntos políticos. Siempre deseosa de desempeñar un papel en los asuntos del reino, obtuvo el derecho de reinar formalmente sobre el ducado de Aquitania al lado de su joven hijo Ricardo, mientras su marido residía principalmente en Inglaterra.
En este contexto escribió una nueva página en la vida de Leonor. | Enrique II no era un muy buen marido. -Mientras más pasaba el tiempo, más parecía que la había desposado por sus tierra: Distaba mucho de ser un modelo de virtud, ya que frecuentaba numerosas amantes y se enamoró de una cierta Rosamunda Clifford.
El sentimiento de traición se sumó a las veleidades del gobierno de Leonor. En 1173, la reina decidió vengase sublevando a sus hijos contra su padre,  Enrique el Joven, luego Ricardo Corazón de León y Godofredo lideraron la revuelta en Aquitania, con el apoyo del rey Francia, Luis VII, quien parecía haber olvidado la amargura de su divorcio y sólo consideraba la oportunidad política de una alianza con su antigua esposa. Sin embargo, Enrique II tomó prisionera a Leonor y puso como condición para liberarla la rendición de sus hijos. Las armas fueron rápidamente depuestas, sobre todeo después que Luis VII demostró ser un apoyo  de poco valor, igual al marido mediocre que había sido.
Leonor sin embargo fue liberada, y la fiera aquitana pasó más de quince años en «libertad vigilada», rajo el ojo atento de Enrique II. Éste no aceptó ninguna petición de gracia y Leonor logró recuperar su libertad solamente
en 1189, cuando su marido murió. Aunque ya tenía sesenta y siete años, le esperaba una nueva prueba. Su hijo Ricardo, a partir de entonces rey de Inglaterra, planeaba partir a la tercera cruzada. Durante su ausencia, ella administró el reino: Leonor tenía finalmente el poder y debía hacer frente a las intrigas de su hijo menor, Juan «sin Tierra», pero no sin ambición, este hijo, poco amado, intentó en efectivamente  aprovechar la ausencia de su hermano rara apoderarse del trono: el complot fracasó, en parte gracias a la energía despicada por la reina, cuando Ricardo recuperó finalmente el reino, ella decidió, a la edad de setenta y dos años, retirarse a la abadía de Fonterault. Su retiro sin embargo sólo fue relativo, ya que siguió atenta a los asuntos del reino y al conflicto que lo oponía a Francia.
Salía de las sombras cada vez que su opinión o intervención eran necesarias. Destrozada por la muerte accidental de Ricardo Corazón de León en 1199, que recibió una flecha mortal durante el asedio a un castillo lemosín, Leonor encontró sus fuerzas para ayudar en la coronación Juan sin Tierra, pensando así proteger a Inglaterra de la codicia del nuevo rey de Francia, Felipe Augusto. Tenía ochenta y dos años cuando falleció en la tranquilidad de su retiro. Enterrada en Fontevrault al lado de Enrique II y de Ricardo Corazón de León, sigue siendo, nueve siglos más tarde, una de las figuras femeninas más destacadas de la Edad Media.

FONTEVRAULT: La abadía donde se retiró Leonor de Aquitania al final de su vida fue fundada hacia 1101 por Roberto de Arbrissel, en compañía de un grupo heteróclita de discípulos que compartían el mismo ideal de vida ascética y evangélica. Este lugar frecuentado por nobles damas y leprosos, hombres y mujeres, era motivo de gran escándalo para los prelados y también para el abuelo de Leonor, Guillermo IX de Aquitania, que había visto cómo este apasionado predicador se había llevado sus dos esposas y su amante. Aunque su funcionamiento se reglamentó, Fontevrault siguió siendo una abadía donde las mujeres mandaban a los monjes.


Fuente Consultada:
Saladino     Luis IX de Francia     Boemundo I de Tarento     Federico II Barbarroja

http://www.portalplanetasedna.com.ar/eleonor.htm

domingo, 3 de junio de 2012

GUILLERMO DE AQUITANIA*EL TROVADOR


 
Corría el año 110 de nuestra época, el Mediodía Francés era un mosaico ininterrumpido de señoríos y latifundios de todos los tamaños y nombres, que combatían entre ellos o se unían bajo casamientos y cambios de propiedad continuos. En los castillos se desarrollaba una gran vida social, el término cortés se acuñó para designar aquello que era propio de una reunión selecta o "Corte", se inauguró, por tanto, un nuevo estilo de vida y de cultura.
La poesía que fue cultivada en aquella época la desarrollaron los llamados trovadores, que escribieron entre los siglos XI al XIII en lengua románica, que se conoce también con el término de provenzal, aunque su uso se extendió a otras regiones del Mediodía Francés. La mayoría de los trovadores fueron hijos de caballeros y de burgueses, también de ricos varones y hasta príncipes de elevada alcurnia. El arte de trovar, pues, se consideraba una de las invenciones más perfectas de la época, su práctica exigía discreción y cuidado, incluso se exigían unas reglas, a veces demasiado refinadas, que la hacían inasequible al común de la sociedad. El Trovador tenía nombre propio, y su arte era personal e independiente, libre; porque era él el que encontraba nuevas fórmulas poéticas para enriquecer su propia lírica. El trovador no es un juglar, el trovador es un aristócrata, y el poema trovadoresco es también una canción para ser acompañada con violín y con arpa, aunque, por desgracia, la música de muchas de estas canciones no han llegado a nuestros días.

Guillermo de Aquitania, IX Dux de Aquitania (1071-1127), es el primer trovador cuya obra nos ha llegado, al mismo tiempo fue un gran personaje que heredó de su padre, Guillermo VII, territorios que ocupaban más del doble de los dominios del Rey, y lo convirtieron en el principal potentado de Francia. Marchó con sus ejércitos a Jerusalén, adquirió nuevos territorios y firmó alianzas con Alfonso I "El Batallador" de Aragón hasta que, producto de tantas batallas y acciones feudales, así como de su vida llena de amoríos (se cuenta que llegó a fundar en los últimos días de su vida una abadía en Niort donde llegó a reunir a todas sus amantes), burlas, enfrentamientos con la iglesia y de un carácter impío y burlón, ve como van reduciéndose sus primitivos dominios y fallece un 10 de febrero del año del Señor de 1127.
En sus poemas, sin moderar palabras y utilizando un lenguaje plástico y a la vez brutal, le canta al amor, a la vida, a sus guerreros y vasallos en las noches de inacabables campañas. También crea, de forma inesperada y por vez primera en las letras occidentales, el Amor Cortes, en que la dama, elevada y inaccesible, hace del caballero su vasallo, ordenándole proezas a voluntad antes de concederle la más mínima prueba de su amor, progresivamente el sentimiento amoroso va dejando paso, con mayor emotividad, a melancólicas reflexiones sobre la proximidad de la muerte. El poeta, antes de partir a su última guerra, se despide de la vida y de sus placeres y, probablemente excomulgado en la época que escribe, se reconcilia con Dios pidiéndole el gozo del Cielo.
 http://www.terra.es/personal/jtc78847/hazim.htm

viernes, 1 de junio de 2012

ALICE KEPPEL

Alice Keppel
 Amante pública de Eduardo VII ,hijo de la reina Victoria.Alice Keppel, una ambiciosa hija de aristócratas, casada con el también aristocrático Sr. Keppel, era conocida por engañar a su marido de forma habitual, aunque su affair con Eduardo VII fue, sin duda, el más importante de su vida. En su época, Alice, que creció en un castillo escocés y se casó a los 22 años con el hijo del Conde de Albemarle, George Keppel, conmocionó a la sociedad eduardiana al quedarse embarazada de tres hombres distintos. Tuvo dos hijas, Violeta  Trefusis, hija de Lord Grimthorpe, diseñador del Big Ben, y Sonia, que se suponía hija del Príncipe de Gales, de quien recibía montañas de regalos. La noticia de su tercer embarazo causó gran revuelo cuando salió a la luz. Jamás se supo quién era el padre. Alice perdió el niño. Alice Keppel, fue una amante pública de Eduardo VII , hijo de la reina Victoria .   Dicen que Alice nunca quiso al Rey, pero sacó de él grandes joyas y una vida llena de lujos y de influencia política y social. Ella fue la madre de Violet Trefusis, una escritora conocida por sus escandalosas y volátiles relaciones homosexuales con la famosa Vita Sackville-West.

Las amantes de Eduardo VII de Inglaterra han pasado a la historia porque fueron muchas y muy famosas. El no reinó hasta los 59 años (su madre, la reina Victoria, se mantuvo en el trono hasta su muerte a los 81 años), y el entonces príncipe de Gales vivió con gran abandono y placer su vida.  Fue muy enamorado y amante de mujeres de la importancia de Lady Randolph Churchill (madre de Winston Churchill); Daisy Greville, la bella condesa de Warwick; la actriz Sarah Bernhardt y la bailarina La Bella Otero , aunque los grandes amores de su vida fueron tres: la famosa actriz Lily Langtry, la socialite Alice Keppel y la millonaria Agnes Keyser.

 

 


 Cuando el rey Eduardo VII  estaba muriendo, en 1910, la magnánima reina Alejandra Alexandra de Dinamarca (la que era sorda y sufría mucho por ello, porque nadie quería admitir la enfermedad que tenía), mandó llamar a la amante del rey, Alice Keppel. Alice llevó una vida discreta después de la muerte del Rey, viviendo en Sri Lanka por un tiempo, rodeada de su familia, entre ellas su hija Sonia, la abuela de Camilla Shand  Parker Bowles , que todos decían era hija del Rey.
  HECHOS CURIOSOS
Tuvieron su historia, y su historia fue la matriz de otra historia. La bisabuela de Camilla Shand, convertida en Parker Bowles  era Alice Keppel. Camilla Shand, se caso con el príncipe de Gales Carlos, heredero de la corona británica,  luego de quedar viudo de la princesa Diana ..... El tatarabuelo de Carlos era Eduardo VII, lo que convertiría a Carlos y a Camilla en parientes muy cercanos.


  Keppel murió a los 76 años, sin imaginar que su bisnieta Camilla Parker-Bowles sería una de las pocas amantes que llegarían a casarse con su príncipe azul.