miércoles, 6 de junio de 2012

LEYENDA DE LEONOR DE AQUITANIA

 
Esposa de dos de los más poderosos soberanos del siglo XII, Leonor de Aquitania desempeñó un papel político al que no parecía estar predestinada debido a su condición de mujer. Esta mujer poderosa contribuyó a la difusión de la cultura cortesana.
Leonor nació en 1122, en un castillo de Bordelais. Era nieta del primer trovador conocido, el duque de Aquitania, Guillermo IX, cuyas posesiones abarcaban todo el sudoeste de Francia, desde los Pirineos hasta el Poitou; en la zona se hablaban todas las variedades de la lengua de oc.
En el seno de su familia, la niña desarrolló el gusto por las letras y la poesía, al igual que una gran sensibilidad por el refinamiento del amor cortés que apenas empezaba a nacer. Como primogénita del duque de Aquitania, Guillermo X, heredó a su muerte este extenso territorio, rico y reacio a toda autoridad extranjera. Poderosa, bella y cultivada,
Leonor era un excelente partido que el rey de Francia se apresuró en codiciar para su hijo de dieciséis años. Luis VI el Gordo, sintiendo la muerte cercana, adelantó el matrimonio: el 25 de julio de 1137, el joven Luis VII y Leonor se casaron y luego fueron coronados en Burdeos. A los quince años, Leonor se convirtió en la reina de Francia.Los primeros meses en la corte de Francia fueron sin duda difíciles. Acostumbrada al sol, las fiestas y el refinamiento meridionales, debió habituarse a vivir al lado de un marido muy piadoso, formado en una educación austera, y alimentado por los textos religiosos e históricos.
Sin embargo, la pareja parecía entenderse bien y Luis estaba muy enamorado de su joven esposa. Leonor, cuya personalidad estaba bien asentada, ejercía una clara influencia sobre su marido: se dedicó a preservar los intereses de su familia y se preocupó por participar en los asunto

Cuando en 1146 resonó el llamado a la segunda cruzada, naturalmente Leonor entusiasta, decidió acompañar a Luis. La aventura fue un fiasco. El humillante fracaso militar fue rápidamente atribuido por la presencia de la reina y su séquito. La empresa terminó con graves tensiones y la pareja real, ya que la reina regresó de la cruzada mancillada por una sospecha de adulterio.
A pesar de los esfuerzos de los círculos allegados a los reyes, preocupado por la idea de ver Aquitania -que Leonor poseía en propiedad-  sustraerse al poder los Capetos, ambos esposos pronto solicitaron el divorcio, que solamente la Iglesia podía conceder. Un concilio reunido rápidamente consta: el 18 de marzo de 1152 la consanguinidad de ambos esposos, quienes efectivamente eran primos lejanos. En realidad, fueron otras las razones que llevaron a la discusión del matrimonio. Más que la consaguinidad, reconocida y frecuente en reuniones reales, fueron el presunto adulterio, las diferencias culturales entre ambos esposos y sobre todo la falta de un heredero varón después de quince años de matrimonio los que acabaron con esta unión.
La historia de la reina Leonor podría haberse detenido con este divorcio. Sin embargo, apenas unas semanas más tarde, la duquesa de Aquitania, en la plenitud de la treintena. se casó con Enrique Plantagenet, de dieciocho años, futuro rey de Inglaterra. Enamorada de este joven que había conocido el año anterior, Leonor dejó a Luis sus dos hijas, María y Alix, para viajar hacia su nuevo destino.

En 1154, cuando Enrique sucedió a su padre Godofredo Plantagenet, el rey de Inglaterra devino señor feudal de Aquita-pnia. Además, Enrique II Plantagenet obligó al conde de Nantes a entregarle sus posesiones, lo que le permitió ser más poderoso que el rey de Francia: los dominios del reino eran mucho más extensos que los del primer esposo de su mujer y formaran una franja continua desde Aquitania hasta Normandía. La situación generada por el segundo matrimonio de Leonor fueron de los orígenes de la trágica rivalidad franco-inglesa, que ensangrentó ambos países hasta finales de la guerra de los Cien Años.
La vida de la reina de Inglaterra fue muy distinta a la de la reina de Francia. Su marido exigió que desempeñara las funciones de una soberana feudal. Lo acompañó en sus largas peregrinaciones, ya que su presencia era necesaria para asentar el poder de su marido frente a los aquitanos, siempre listos a la rebelión. Además, tuvo ocho hijos, de los cuales cuatro fueron varones, ella que sólo había tenido con Luis VII dos hijas en quince años de matrimonio.
A pesar de su gran actividad, Leonor no olvidó su gusto por el arte y la cultura. Estableció una espléndida corte en Poitiers donde acogió a trovadores y escritores, los que en muchos casos le dedicaron sus obras. La reina apoyó e inspiró a numerosos artistas, entre los cuales uno de los más famosos fue Bernardo de Ventadour.
LOS PLANTAGENET: La dinastía de los Plantagenet debe el nombre que le otorgaron los historiadores a Godofredo V, conde deAnjou, que debido a su afición por la caza, ¡había multiplicado las tierras y plantado retamas (genéts)! Tras recibir en herencia los condados de Anjou, Turena y Maine, Godofredo Plantagenet desposó en 1128 a Matilde, hija del último rey normando de Inglaterra, Enrique I Beauclerc. Aunque Godofredo no pudo hacer valer los derechos de su esposa sobre la corona, logró recuperar el ducado de Normandía en 1144.

Su hijo, Enrique II, añadió Aquitania gracias a su matrimonio con Leonor y obligó en I 154 al rey de Inglaterra, Esteban de Blois, a reconocerlo como sucesor. De esta manera, nació el «imperio Plantagenet», que creció aún más durante el reinado de Enrique II, con Irlanda, el condado de Nantes, e incluso, Bretaña. Aunque los Plantagenet perdieron durante el siglo XIII la parte continental de este gigantesco territorio, a excepción de Aquitania, se mantuvieron en el trono de Inglaterra hasta la llegada de los Tudor en 1485.

UNA MUJER PODEROSA: La pasión de Leonor por las letras no la desvió de los asuntos políticos. Siempre deseosa de desempeñar un papel en los asuntos del reino, obtuvo el derecho de reinar formalmente sobre el ducado de Aquitania al lado de su joven hijo Ricardo, mientras su marido residía principalmente en Inglaterra.
En este contexto escribió una nueva página en la vida de Leonor. | Enrique II no era un muy buen marido. -Mientras más pasaba el tiempo, más parecía que la había desposado por sus tierra: Distaba mucho de ser un modelo de virtud, ya que frecuentaba numerosas amantes y se enamoró de una cierta Rosamunda Clifford.
El sentimiento de traición se sumó a las veleidades del gobierno de Leonor. En 1173, la reina decidió vengase sublevando a sus hijos contra su padre,  Enrique el Joven, luego Ricardo Corazón de León y Godofredo lideraron la revuelta en Aquitania, con el apoyo del rey Francia, Luis VII, quien parecía haber olvidado la amargura de su divorcio y sólo consideraba la oportunidad política de una alianza con su antigua esposa. Sin embargo, Enrique II tomó prisionera a Leonor y puso como condición para liberarla la rendición de sus hijos. Las armas fueron rápidamente depuestas, sobre todeo después que Luis VII demostró ser un apoyo  de poco valor, igual al marido mediocre que había sido.
Leonor sin embargo fue liberada, y la fiera aquitana pasó más de quince años en «libertad vigilada», rajo el ojo atento de Enrique II. Éste no aceptó ninguna petición de gracia y Leonor logró recuperar su libertad solamente
en 1189, cuando su marido murió. Aunque ya tenía sesenta y siete años, le esperaba una nueva prueba. Su hijo Ricardo, a partir de entonces rey de Inglaterra, planeaba partir a la tercera cruzada. Durante su ausencia, ella administró el reino: Leonor tenía finalmente el poder y debía hacer frente a las intrigas de su hijo menor, Juan «sin Tierra», pero no sin ambición, este hijo, poco amado, intentó en efectivamente  aprovechar la ausencia de su hermano rara apoderarse del trono: el complot fracasó, en parte gracias a la energía despicada por la reina, cuando Ricardo recuperó finalmente el reino, ella decidió, a la edad de setenta y dos años, retirarse a la abadía de Fonterault. Su retiro sin embargo sólo fue relativo, ya que siguió atenta a los asuntos del reino y al conflicto que lo oponía a Francia.
Salía de las sombras cada vez que su opinión o intervención eran necesarias. Destrozada por la muerte accidental de Ricardo Corazón de León en 1199, que recibió una flecha mortal durante el asedio a un castillo lemosín, Leonor encontró sus fuerzas para ayudar en la coronación Juan sin Tierra, pensando así proteger a Inglaterra de la codicia del nuevo rey de Francia, Felipe Augusto. Tenía ochenta y dos años cuando falleció en la tranquilidad de su retiro. Enterrada en Fontevrault al lado de Enrique II y de Ricardo Corazón de León, sigue siendo, nueve siglos más tarde, una de las figuras femeninas más destacadas de la Edad Media.

FONTEVRAULT: La abadía donde se retiró Leonor de Aquitania al final de su vida fue fundada hacia 1101 por Roberto de Arbrissel, en compañía de un grupo heteróclita de discípulos que compartían el mismo ideal de vida ascética y evangélica. Este lugar frecuentado por nobles damas y leprosos, hombres y mujeres, era motivo de gran escándalo para los prelados y también para el abuelo de Leonor, Guillermo IX de Aquitania, que había visto cómo este apasionado predicador se había llevado sus dos esposas y su amante. Aunque su funcionamiento se reglamentó, Fontevrault siguió siendo una abadía donde las mujeres mandaban a los monjes.


Fuente Consultada:
Saladino     Luis IX de Francia     Boemundo I de Tarento     Federico II Barbarroja

http://www.portalplanetasedna.com.ar/eleonor.htm

domingo, 3 de junio de 2012

GUILLERMO DE AQUITANIA*EL TROVADOR


 
Corría el año 110 de nuestra época, el Mediodía Francés era un mosaico ininterrumpido de señoríos y latifundios de todos los tamaños y nombres, que combatían entre ellos o se unían bajo casamientos y cambios de propiedad continuos. En los castillos se desarrollaba una gran vida social, el término cortés se acuñó para designar aquello que era propio de una reunión selecta o "Corte", se inauguró, por tanto, un nuevo estilo de vida y de cultura.
La poesía que fue cultivada en aquella época la desarrollaron los llamados trovadores, que escribieron entre los siglos XI al XIII en lengua románica, que se conoce también con el término de provenzal, aunque su uso se extendió a otras regiones del Mediodía Francés. La mayoría de los trovadores fueron hijos de caballeros y de burgueses, también de ricos varones y hasta príncipes de elevada alcurnia. El arte de trovar, pues, se consideraba una de las invenciones más perfectas de la época, su práctica exigía discreción y cuidado, incluso se exigían unas reglas, a veces demasiado refinadas, que la hacían inasequible al común de la sociedad. El Trovador tenía nombre propio, y su arte era personal e independiente, libre; porque era él el que encontraba nuevas fórmulas poéticas para enriquecer su propia lírica. El trovador no es un juglar, el trovador es un aristócrata, y el poema trovadoresco es también una canción para ser acompañada con violín y con arpa, aunque, por desgracia, la música de muchas de estas canciones no han llegado a nuestros días.

Guillermo de Aquitania, IX Dux de Aquitania (1071-1127), es el primer trovador cuya obra nos ha llegado, al mismo tiempo fue un gran personaje que heredó de su padre, Guillermo VII, territorios que ocupaban más del doble de los dominios del Rey, y lo convirtieron en el principal potentado de Francia. Marchó con sus ejércitos a Jerusalén, adquirió nuevos territorios y firmó alianzas con Alfonso I "El Batallador" de Aragón hasta que, producto de tantas batallas y acciones feudales, así como de su vida llena de amoríos (se cuenta que llegó a fundar en los últimos días de su vida una abadía en Niort donde llegó a reunir a todas sus amantes), burlas, enfrentamientos con la iglesia y de un carácter impío y burlón, ve como van reduciéndose sus primitivos dominios y fallece un 10 de febrero del año del Señor de 1127.
En sus poemas, sin moderar palabras y utilizando un lenguaje plástico y a la vez brutal, le canta al amor, a la vida, a sus guerreros y vasallos en las noches de inacabables campañas. También crea, de forma inesperada y por vez primera en las letras occidentales, el Amor Cortes, en que la dama, elevada y inaccesible, hace del caballero su vasallo, ordenándole proezas a voluntad antes de concederle la más mínima prueba de su amor, progresivamente el sentimiento amoroso va dejando paso, con mayor emotividad, a melancólicas reflexiones sobre la proximidad de la muerte. El poeta, antes de partir a su última guerra, se despide de la vida y de sus placeres y, probablemente excomulgado en la época que escribe, se reconcilia con Dios pidiéndole el gozo del Cielo.
 http://www.terra.es/personal/jtc78847/hazim.htm

viernes, 1 de junio de 2012

ALICE KEPPEL

Alice Keppel
 Amante pública de Eduardo VII ,hijo de la reina Victoria.Alice Keppel, una ambiciosa hija de aristócratas, casada con el también aristocrático Sr. Keppel, era conocida por engañar a su marido de forma habitual, aunque su affair con Eduardo VII fue, sin duda, el más importante de su vida. En su época, Alice, que creció en un castillo escocés y se casó a los 22 años con el hijo del Conde de Albemarle, George Keppel, conmocionó a la sociedad eduardiana al quedarse embarazada de tres hombres distintos. Tuvo dos hijas, Violeta  Trefusis, hija de Lord Grimthorpe, diseñador del Big Ben, y Sonia, que se suponía hija del Príncipe de Gales, de quien recibía montañas de regalos. La noticia de su tercer embarazo causó gran revuelo cuando salió a la luz. Jamás se supo quién era el padre. Alice perdió el niño. Alice Keppel, fue una amante pública de Eduardo VII , hijo de la reina Victoria .   Dicen que Alice nunca quiso al Rey, pero sacó de él grandes joyas y una vida llena de lujos y de influencia política y social. Ella fue la madre de Violet Trefusis, una escritora conocida por sus escandalosas y volátiles relaciones homosexuales con la famosa Vita Sackville-West.

Las amantes de Eduardo VII de Inglaterra han pasado a la historia porque fueron muchas y muy famosas. El no reinó hasta los 59 años (su madre, la reina Victoria, se mantuvo en el trono hasta su muerte a los 81 años), y el entonces príncipe de Gales vivió con gran abandono y placer su vida.  Fue muy enamorado y amante de mujeres de la importancia de Lady Randolph Churchill (madre de Winston Churchill); Daisy Greville, la bella condesa de Warwick; la actriz Sarah Bernhardt y la bailarina La Bella Otero , aunque los grandes amores de su vida fueron tres: la famosa actriz Lily Langtry, la socialite Alice Keppel y la millonaria Agnes Keyser.

 

 


 Cuando el rey Eduardo VII  estaba muriendo, en 1910, la magnánima reina Alejandra Alexandra de Dinamarca (la que era sorda y sufría mucho por ello, porque nadie quería admitir la enfermedad que tenía), mandó llamar a la amante del rey, Alice Keppel. Alice llevó una vida discreta después de la muerte del Rey, viviendo en Sri Lanka por un tiempo, rodeada de su familia, entre ellas su hija Sonia, la abuela de Camilla Shand  Parker Bowles , que todos decían era hija del Rey.
  HECHOS CURIOSOS
Tuvieron su historia, y su historia fue la matriz de otra historia. La bisabuela de Camilla Shand, convertida en Parker Bowles  era Alice Keppel. Camilla Shand, se caso con el príncipe de Gales Carlos, heredero de la corona británica,  luego de quedar viudo de la princesa Diana ..... El tatarabuelo de Carlos era Eduardo VII, lo que convertiría a Carlos y a Camilla en parientes muy cercanos.


  Keppel murió a los 76 años, sin imaginar que su bisnieta Camilla Parker-Bowles sería una de las pocas amantes que llegarían a casarse con su príncipe azul.

jueves, 31 de mayo de 2012

LEYENDA DEL GRAN MISTERIO DE GOBEKLI TEPE

g.tepe thumb El gran misterio de Gobekli Tepe

Gobekli Tepe es una ciudad antigua que se remonta a más de 12.000 años en el tiempo, redescubierta en 1994 en el sureste de Turquía, un descubrimiento sorprendente, donde se encontraron 19 piedras con un peso que oscila en unas 100 toneladas.
Las piedras están tallas con inusuales animales que pueden haber existido en aquellos tiempos, pero como siempre surgen las mismas preguntas ¿Cómo se construyó? ¿con que herramientas o tecnología?, ya que para crear esta ciudad con piedras cuya dureza daría problemas a las maquinarias actuales.

Los arqueólogos saben que desenterraron el 90 por ciento de los restos de Gobekli Tepe, ya que el radar de tierra sugiere que todavía pueden verse estructuras circulares subterráneas y por lo tanto la ciudad aun puede ser más grande y más antigua de lo que se pensaba originalmente. Gobekli Tepe es la civilización más antigua jamás descubierta hasta la actualidad.
En esta ciudad se encuentran pilares en forma de “T” que varían entre 40 a 60 toneladas de peso, lo que nos deja rascándonos la cabeza en cuanto a cómo los antiguos lograron tal hazaña monumental, en un momento en que las herramientas manuales más simples eran difíciles de conseguir.
Es un enigma arqueológico saber como llevaron estos bloques hasta allí y cómo los levantaron, en un momento de la historia en la cual la sociedad aun no conocía la agricultura, ya que era el mundo de sólo cazadores y recolectores, como desarrollaron la complejidad de los diseños de los planos desarrollados para estos templos, representan un enigma para los arqueólogos, ya que este descubrimiento cambia la historia de la civilización.
Inevitablemente por su construcción y las raras figuras que fueron plasmadas en piedras de gran dureza, con un peso que la imaginación de los ingenieros modernos no alcanza a determinar como pudieron ser manipuladas, todas estas y muchas pautas más hacen que se instale en estas ruinas la “teoría de los antiguos astronautas”.
Imagen: Flickr
http://www.destinoytarot.com/el-gran-misterio-de-gobekli-tepe/

LEYENDA DE UN ANTIGUO MISTERIO**CARNAC EN FRANCIA



Carnac en Francia tiene la mayor concentración de sitios megalíticos en el mundo, fechados entre 2000 y 5000 aC, por lo tanto algunos son más antiguos que Stonehenge y las Pirámides de Egipto, conformándose a la vez en uno de los grandes misterios de la antigüedad, ya que se traduce en una enorme escala de miles de menhires puestos en filas, ¿con que propósito?¿quien lo diseñó?¿como erigieron esos colosos de piedra?.
Estas piedras fueron talladas en ciertos lados y llegando hasta un punto en la parte superior, así como guardan una alineación de kilómetros, formando diversas formas geométricas tales como rectángulos y triángulos rectángulos, además de ser uno de las tres construcciones humanas que se ven desde el espacio.

Las personas que han estado en Carnac dicen que pudieron percibir diferentes tipos de energía cuando se pararon ante estas piedras, consideradas como mágicas, tanto hoy como en la antigüedad, pero además del hecho de que estas rocas son enormes y casi imposible de mover, ¿por qué los antiguos diseñaron su construcción y disposición espacial?.
Una de las más hermosas leyendas lugareñas dicen que fue el famoso mago Merlín quien convirtió al ejército romano en piedra con su varita mágica, si bien es una leyenda parece ser que solo con magia pudieron erigir esas enormes piedras, por que a simple vista parece humanamente imposible, planteándose así uno de los tantos misterios.
Estas formaciones de piedra no son naturales y los teóricos de los antiguos astronautas, teorizan en algún tipo de tecnología avanzada proveniente de otra especie fuera de este mundo o plano, tuvo algo que ver.
Las teorías científicas hablan de fines religiosos o astronómicos por su alineación con el sol o la luna, pero no alcanzan por que Carnac es mucho más grande que toda nuestra tecnología, nos excede y su misterio que llego intacto hasta nuestros días lo demuestra.
Imagen: Michael Behrens - flikcr

http://www.destinoytarot.com/un-antiguo-misterio-carnac-en-francia/
 

domingo, 27 de mayo de 2012

LEYENDA DE VALERIA MESALINA


Mesalina ha llegado a ser usada para designar a cualquier mujer inmoral y depravada. Valeria Mesalina nació en el año 25 d.C. En el año 41 se convirtió en la esposa de Claudio, tío del emperador de Roma, Calígula; y quien se convertiría pronto, a su vez en el emperador. Desde los 16 cuando se casó con el emperador Claudio hasta los 24 que fue asesinada. Bajo el reinado de Calígula, Mesalina fue una habitué de su corte depravada.  

     La hermosa muchacha tenía solo dieciséis años y Claudio contaba con cincuenta. Además era cojo, y sordo, por lo que incluso físicamente desagradaba a todo el mundo, sin embargo por consejo de Calígula, Mesalina contrajo matrimonio con él, obviamente no por amor o atracción, sino por sus ansias de poder. Claudio tras dos matrimonios infructuosos (el primero con Plautia Urgulanilla y el segundo con Aelia Paetina) se casó en el año 38 con Valeria Mesalina.  Mesalina disfrutaba realizando grandes fiestas con hombres y mujeres de alto rango que rápidamente degeneraban en orgías. Y cuando a la emperatriz se le antojaba estar con amantes de condición más baja, salía a hurtadillas del palacio y se prostituía en un burdel cercano, con el nombre de Lycisca.
The marriage of Messalina and Gaius Silius.
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 Se cuenta que en una ocasión Mesalina desafió a una prostituta muy experimentada llamada Escila a un concurso sexual, en el que ganaría quién pudiera acostarse con más hombres. Al amanecer, Escila se declaró vencida después de haber sido seducida por 25 hombres, pero Mesalina continuó durante varias horas más.   Esta nunca quiso a Claudio, pero ambicionaba el poder. En 41 ésta dio a luz su primer hijo, Tiberio Claudio Germánico. Tras esto se sentía protegida frente a todos los ataques exteriores y aprovechó su poder sin escrúpulos. Poco después tuvieron una hija, Octavia, pero Claudio ignoraba sus numerosos encuentros extramatrimoniales. Era fogosa y díscola, y se dedicó por diversión a ejercer la prostitución, apostando con todas las prostitutas de Roma y ganando. Tan sólo en 48, tras haberse casado secretamente Mesalina con Silio, el hijo de un conocido comandante militar y que también quería poder, y temiendo una revuelta, ordenó a los pretorianos que matasen a Silio y que en el mismo acto también eliminaran a Mesalina. La muerte de ésta fue muy trágica ya que murió en brazos de su madre.



http://www.cecilgoitia.com.ar/amores_ac-extra.htm


jueves, 24 de mayo de 2012

LEYENDA DE ASPASIA DE MILETO

  Demasiado bella... demasiado culta... demasiado sabia... la hetaira amante de Pericles 470 años antes de Cristo.  Una cortesana de la Antigua Grecia ... que vivió en la época de Platón.

Su amor motivó una guerra...
Aspasia fue sin duda la hetaira más famosa de la Grecia Antigua. Una hetaira era como una cortesana de lujo, al modo de las actuales Geishas del Japón. Su influencia en la vida  social y política de su época fue enorme, por lo que algunos autores la consideran instigadora de varios conflictos bélicos. Nació en torno al año 470 a.d.C. en la ciudad griega de Mileto. Hija de una familia distinguida, se le atribuyen una belleza e inteligencia sin igual en el mundo antiguo.
 Por entonces la ciudad de Atenas era un importante polo de atracción de artistas, políticos, filósofos, etc, por lo que Aspasia se trasladó a vivir allí. Poniendo un ejemplo actual, Atenas era como son hoy Nueva York o París, centros de poder y cultura que atraen a todos aquellos que desean destacar en la vida. Aspasia se convirtió rápidamente en una celebridad gracias a su belleza, talento e ingenio, frecuentando los mejores círculos de la ciudad. Entre sus amistades figuraban personajes de la talla de Sócrates, Fidias, Alcibíades, Jenofonte y por supuesto: Pericles. Entre las habilidades de Aspasia estaban unos profundos conocimientos en materia amorosa, gracias a los cuales Pericles se enamoró de ella.
 Se hicieron amantes, ella veinte años menos que  Pericles que llegó a repudiar a su esposa para vivir públicamente con Aspasia. Su casa se convirtió en un centro de reunión gracias a sus cualidades intelectuales, entre las que figuraban la oratoria, la elocuencia y una refinada cultura.
Es conocida la gran influencia que ejerció sobre Pericles, afirmándose que era ella quien le escribía algunos de sus discursos. Con relación a esto, algunos autores afirman que el apoyo de Aspasia a la guerra fue decisivo en los enfrentamientos contra Samos y contra Megara. El primero de ellos como venganza por la destrucción de su ciudad natal: Mileto, el segundo degeneraría en la cruenta Guerra del Peloponeso que traería la ruina de Atenas. Igual que se rodeó de grandes admiradores, tuvo igualmente importantes enemigos, celosos de su influencia y prestigio. Estos la acusaron de impiedad, acusación muy grave en la época, pues podía provocar la condena a muerte como en el caso de Sócrates. Sin embargo, Aspasia logró obtener el veredicto de inocencia gracias al apoyo incondicional de Pericles, que tuvo que usar toda su influencia para librar a su amante.
Con el tiempo,tuvieron un hijo y llegaron incluso a casarse, legitimando su unión, algo insólito pues con ello se rompió la tradición que impedía casarse a un ateniense con mujeres extranjeras (de otra ciudad). La muerte de Pericles fue a causa de una epidemia en el año 429 a.d.C. y su mujer supuso un retroceso en su vida pública, pero no su desaparición. Aspasia  volvió a casarse, esta vez con un rico comerciante ateniense llamado Lisycles, vendedor de corderos al que parece ser enseñó el arte de la oratoria. Cuando muere su segundo marido es cuando se retira de la vida pública, desconociéndose la fecha exacta de su muerte. Parece ser que vivió retirada en una casa de campo donde daba lecciones a jóvenes alumnas, con el objetivo de perpetuar sus conocimientos.
 
HECHOS CURIOSOS

  Aspasia, realizó una  fiesta que celebraría durante nueve días y nueve noches seguidas al comenzar la primavera en Atenas.  La reunión había sido preparada con un año de anticipación, asistirían tres mil invitados que serian atendidos por nueve mil personas. Jamás se había organizado un evento tan singular, donde confraternizarían todas las personas importantes del mundo conocido. La atracción principal de la reunión seria la presentación de Dionisos y su formidable comparsa, y la novedad una red de fuentes donde brotarían seis diferentes y especiales vinos, la sensacional bebida que propiciaba el sensual y mágico personaje.

  Aspasia fue maestra de Sócrates y se dedicó con el a la filosofía. Platón también la reconoce como su maestra. 


Aspasia de Mileto (en griego; Ἀσπασία; c. 470 a. C.– c. 400 a. C. ), hija de Axíoco, fue una mujer famosa por haber estado unida al político ateniense Pericles desde aproximadamente 450-445 a. C. hasta la muerte de éste en el 429. Maestra de retórica y logógrafa, tuvo gran influencia en la vida cultural y política en la Atenas del Siglo de Pericles.
Se sabe muy poco de su vida. Pasó la mayor parte de su vida adulta en Atenas, y podría haber influido tanto a Pericles como a otros políticos atenienses. Se la menciona en los escritos de Platón, Aristófanes, Jenofonte y otros autores de la época. Plutarco se refiere a ella en su biografía de Pericles.
Los escritores antiguos también recogen en sus escritos que Aspasia podría haber dirigido un burdel y la llaman hetera (una cortesana de la Antigua Grecia), si bien estos relatos han sido puestos en duda por los estudiosos modernos, basándose en que muchos de los autores eran escritores satíricos cuya principal finalidad era difamar a Pericles. Algunos investigadores cuestionan la idea de que fuese una hetera, y han sugerido que podría haber estado casada con Pericles. Aspasia tenía un hijo de Pericles, Pericles el Joven, que más tarde se convertiría en general en la academia militar ateniense y que fue ejecutado tras la batalla de Arginusas.
Se cree que Aspasia, tras la muerte de Pericles, se convirtió en amante de Lisicles, otro político ateniense.
Texto completo aqui: http://es.wikipedia.org/wiki/Aspasia_de_Mileto/wiki

jueves, 17 de mayo de 2012

LOS CATAROS

 Castillo de Montsegur

El catarismo es la doctrina de los cátaros (o albigenses), un movimiento religioso de carácter gnóstico que se propagó por Europa Occidental a mediados del siglo X, logrando asentarse hacia el siglo XIII en tierras del Mediodía francés, especialmente el Languedoc, donde contaba con la protección de algunos señores feudales vasallos de la corona de Aragón.

Con influencias del maniqueísmo en sus etapas pauliciana y bogomila, el catarismo afirmaba una dualidad creadora (Dios y Satanás) y predicaba la salvación mediante el ascetismo y el estricto rechazo del mundo material, percibido por los cátaros como obra demoníaca.
Cruz occitana


En respuesta, la Iglesia Católica consideró sus doctrinas heréticas. Tras una tentativa misionera, y frente a su creciente influencia y extensión, la Iglesia terminó por invocar el apoyo de la corona de Francia, para lograr su erradicación violenta a partir de 1209 mediante la Cruzada albigense. A finales del siglo XIII el movimiento, debilitado, entró en la clandestinidad y se extinguió poco a poco.
llegó al poder en 1198, resolvió suprimir el movimiento cátaro con la definición sobre la fe del IV Concilio de Letrán.

Esfuerzos pacíficos para combatir la doctrina cátara


Santo Domingo y los albigenses de Pedro Berruguete.
A raíz de este hecho, la posibilidad cada vez más real de que Inocencio III decidiese resolver el problema cátaro mediante una cruzada provocó un cambio muy importante en la política occitana: la alianza de los condes de Tolosa con la Casa de Aragón. Así, si Raimundo V (1148-1194) y Alfonso II de Aragón (1162-1196) habían sido siempre rivales, en 1200 se concertó el matrimonio entre Ramón VI de Tolosa (1194-1222) y Eleonor de Aragón, hermana de Pedro II el Católico, quien, en 1204, acabaría ampliando los dominios de la Corona de Aragón con el Languedoc al casarse con María, la única heredera de Guillermo VIII de Montpellier.

Al principio, el Papa Inocencio III probó con la conversión pacífica, enviando legados a las zonas afectadas. Los legados tenían plenos poderes para excomulgar, pronunciar interdictos e incluso destituir a los prelados locales. Sin embargo, éstos no tuvieron que lidiar únicamente con los cátaros, con los nobles que los protegían, sino también con los obispos de la zona, que rechazaban la autoridad extraordinaria que el papa había conferido a los legados. Hasta tal punto que, en 1204, Inocencio III suspendió la autoridad de los obispos en Occitania. Sin embargo, no obtuvieron resultados, incluso después de haber participado en el coloquio entre sacerdotes católicos y predicadores cátaros, presidido en Béziers en 1204, por el rey aragonés Pedro el Católico.
El monje cisterciense Pedro de Castelnau, un legado papal conocido por excomulgar sin contemplaciones a los nobles que protegían a los cátaros, llegó a la cima excomulgando al conde de Tolosa, Raimundo VI (1207) como cómplice de la herejía. El legado fue asesinado cerca de la abadía de Saint Gilles, donde se había reunido con Raimundo VI, el 14 de enero de 1208, por un escudero de Raimundo de Tolosa. El escudero afirmó que no actuaba por orden de su señor, pero este hecho poco creíble, fue el detonante que comenzó la cruzada contra los albigenses.

El Papa convocó al rey Felipe II de Francia para dirigir una cruzada contra los cátaros, pero esa primera convocatoria fue desestimada por el monarca francés, al que le urgía más el conflicto con el rey inglés Juan Sin Tierra. Entonces Pedro el Católico, que se acababa de casar, acudió a Roma en donde Inocencio III le coronó solemnemente y, de esta manera, el rey de la Corona de Aragón se convertía en vasallo de la Santa Sede, con la cual se comprometía a pagar un tributo. Con este gesto, Pedro el Católico pretendía proteger sus dominios del ataque de una posible cruzada. El Papa, por su parte, receloso de la actitud del rey aragonés hacia los príncipes occitanos sospechosos de tolerar la herejía (e incluso de practicarla), no quiso delegar nunca la dirección de la cruzada a Pedro el Católico. Posteriormente, el rey aragonés y su hermano Alfonso II de Provenza tomaron medidas contra los cátaros provenzales.

La cruzada contra la herejía

En 1207, al mismo tiempo que Inocencio III renovaba las llamadas a la cruzada contra los herejes, dirigidas ahora no sólo al rey de Francia, sino también al duque de Borgoña y a los condes de Nevers, Bar y Dreux, entre otros, el legado papal Pedro de Castelnau dictó sentencia de excomunión contra Raimundo VI, ya que el conde de Tolosa no había aceptado las condiciones de paz propuestas por el legado, en el que se obligaba a los barones occitanos no admitir judíos en la administración de sus dominios, a devolver los bienes expoliados a la Iglesia y, sobre todo, a perseguir a los herejes. A raíz de la excomunión, Raimundo VI tuvo una entrevista con Pedro de Castelnau en Sant Geli en enero de 1208, muy tempestuosa y conflictiva, de la que no salió ningún acuerdo.
Ante lo inútil de los esfuerzos diplomáticos el Papa decretó que toda la tierra poseída por los cátaros podía ser confiscada a voluntad y que todo aquel que combatiera durante cuarenta días contra los "herejes", sería liberado de sus pecados. La cruzada logró la adhesión de prácticamente toda la nobleza del norte de Francia. Por tanto, no es sorprendente que los nobles del norte viajaran en tropel al sur a luchar.
 Inocencio encomendó la dirección de la cruzada al rey Felipe II Augusto de Francia, el cual, aunque declina participar, sí permite a sus vasallos unirse a la expedición.
La llegada de los cruzados va a producir una situación de guerra civil en Occitania. Por un lado, debido a sus contenciosos con su sobrino, Ramón Roger Trencavel —vizconde de Albí, Béziers y Carcasona—, Raimundo VI de Tolosa dirige el ejército cruzado hacia los dominios del de Trencavel, junto con otros señores occitanos, tales como el conde de Valentines, el de Auvernia, el vizconde de Anduze y los obispos de Burdeos, Bazas, Cahors y Agen. Por otro lado, en Tolosa se produce un fuerte conflicto social entre la «compañía blanca», creada por el obispo Folquet para luchar contra los usureros y los herejes, y la «compañía negra». El obispo consigue la adhesión de los sectores populares, enfrentados con los ricos, muchos de los cuales eran cátaros.
La batalla de Béziers, que, según el cronista de la época Guillermo de Tudela, obedecía a un plan preconcebido de los cruzados de exterminar a los habitantes de las bastidas o villas fortificadas que se les resistieran, indujo al resto de las ciudades a rendirse sin combatir, excepto Carcasona, la cual, asediada, tendrá que rendirse por falta de agua. Aquí, sin embargo, los cruzados, tal como lo habían negociado con el rey Pedro el Católico (señor feudal de Ramón Roger Trencavel), no eliminaron a la población, sino que simplemente les obligaron a a abandonar la ciudad. En Carcasona muere Ramón Roger Trencavel. Sus dominios son otorgados por el legado papal al noble francés Simón de Montfort, el cual entre 1210 y 1211 conquista los bastiones cátaros de Bram, Minerva, Termes, Cabaret y Lavaur (este último con la ayuda de la compañía blanca del obispo Folquet de Tolosa).
A partir de entonces se comienza a actuar contra los cátaros, condenándoles a morir en la hoguera.

El movimiento cátaro, con sus luces y sombras, debe analizarse en su contexto histórico. No fue un hecho aislado sino parte de un conjunto de alternativas religiosas de la época, entre las que destacó por su gran difusión y por lo radical de su propuesta. Dichos movimientos heréticos contradecían dogmas establecidos del catolicismo, por lo que la Iglesia se esforzó en vigilarlos, regularlos y/o perseguirlos. Más allá de los intereses implicados en la cruzada y de la obvia injusticia que ésta representó, la fe cátara fue especial objeto de persecución porque (oponiéndose frontalmente al catolicismo) predicaba un dualismo absoluto, un espíritu y una materia irreconciliables, a diferencia de otras sectas gnósticas que eran más moderadas y que recibieron una tolerancia significativamente mayor por parte de la Iglesia.
La realidad histórica del catarismo ha sido a menudo objeto de distorsión, en sentido negativo o positivo, bajo perspectivas ideológicas diversas. Algunos, como la Iglesia y otros poderes de la época, no comprendieron el descontento con el materialismo y los abusos de las instituciones religiosas y políticas subyacente en el éxito de estas herejías. Otros han idealizado a los cátaros y los describen como "cristianos verdaderos" o "cristianos evolucionados", una religión supuestamente avanzada a su época, que despreciaba completamente la materia.

También se discute el papel de la mujer en el catarismo, ya que si bien existía cierto igualitarismo, así como Perfectos y Perfectas, esto no respondía a ideas avanzadas sino al rechazo total del sexo y la procreación, expresiones impuras de la materia para los cátaros y por tanto no merecedoras de consideración.
 Los cataros origen de la heregia


La visión, muy difundida, de una sociedad cátara languedociana pacífica y armoniosa en contraste con el resto de la sociedad feudal, dominada por nobles crueles y ambiciosos y una Iglesia embrutecida por intereses terrenales, también debe ser matizada. La sociedad civil cátara pudo ser relativamente permisiva (más por la indiferencia total hacia los asuntos mundanos que por una mentalidad abierta), pero los cátaros, como la Iglesia y los nobles, no renunciaron a ejercer sus propias formas de intolerancia y violencia religiosa. En cuanto a las simpatías de la nobleza local por los herejes, éstas se debieron al interés más que a la convicción, relación análoga a la que mantenía la aristocracia del resto de Europa con el clero católico.
 la ruta de los cataros



La literatura esotérica ha otorgado a los cátaros el papel de guardianes de supuestos secretos legendarios (como el Santo Grial) y los ha relacionado equívocamente con los Templarios y los Hospitalarios. Algunos sectores románticos del nacionalismo occitano han idealizado el pasado cátaro, contribuyendo todavía más a la alterada imagen que a menudo se tiene hoy de este movimiento religioso.

El movimiento cátaro, con sus luces y sombras, debe analizarse en su contexto histórico. No fue un hecho aislado sino parte de un conjunto de alternativas religiosas de la época, entre las que destacó por su gran difusión y por lo radical de su propuesta. Dichos movimientos heréticos contradecían dogmas establecidos del catolicismo, por lo que la Iglesia se esforzó en vigilarlos, regularlos y/o perseguirlos. Más allá de los intereses implicados en la cruzada y de la obvia injusticia que ésta representó, la fe cátara fue especial objeto de persecución porque (oponiéndose frontalmente al catolicismo) predicaba un dualismo absoluto, un espíritu y una materia irreconciliables, a diferencia de otras sectas gnósticas que eran más moderadas y que recibieron una tolerancia significativamente mayor por parte de la Iglesia.
La realidad histórica del catarismo ha sido a menudo objeto de distorsión, en sentido negativo o positivo, bajo perspectivas ideológicas diversas. Algunos, como la Iglesia y otros poderes de la época, no comprendieron el descontento con el materialismo y los abusos de las instituciones religiosas y políticas subyacente en el éxito de estas herejías. Otros han idealizado a los cátaros y los describen como "cristianos verdaderos" o "cristianos evolucionados", una religión supuestamente avanzada a su época, que despreciaba completamente la materia. 
También se discute el papel de la mujer en el catarismo, ya que si bien existía cierto igualitarismo, así como Perfectos y Perfectas, esto no respondía a ideas avanzadas sino al rechazo total del sexo y la procreación, expresiones impuras de la materia para los cátaros y por tanto no merecedoras de consideración.
La visión, muy difundida, de una sociedad cátara languedociana pacífica y armoniosa en contraste con el resto de la sociedad feudal, dominada por nobles crueles y ambiciosos y una Iglesia embrutecida por intereses terrenales, también debe ser matizada. La sociedad civil cátara pudo ser relativamente permisiva (más por la indiferencia total hacia los asuntos mundanos que por una mentalidad abierta), pero los cátaros, como la Iglesia y los nobles, no renunciaron a ejercer sus propias formas de intolerancia y violencia religiosa. En cuanto a las simpatías de la nobleza local por los herejes, éstas se debieron al interés más que a la convicción, relación análoga a la que mantenía la aristocracia del resto de Europa con el clero católico. 
La literatura esotérica ha otorgado a los cátaros el papel de guardianes de supuestos secretos legendarios (como el Santo Grial) y los ha relacionado equívocamente con los Templarios y los Hospitalarios. Algunos sectores románticos del nacionalismo occitano han idealizado el pasado cátaro, contribuyendo todavía más a la alterada imagen que a menudo se tiene hoy de este movimiento religioso.
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Vida y muerte en la religión cátara




Los cátaros aun sin tener como norma el suicidio, si aceptaban la muerte de una manera pasiva, llamada “endura”, dejándose morir por inanición, en todo caso se aplicaba esta en casos excepcionales y de una manera totalmente voluntaria, por el sistema de cortarse las venas, baños alternativos de agua muy fría y caliente, con el fin de provocar congestiones pulmonares, que terminaran con la muerte del cátaro, incluso despeñándose por un precipicio.

Teniendo en cuenta que en la Edad Media, la longevidad humana se situaba entre los 35 y 40 años de edad, con pocas posibilidades de curación ante cualquier tipo de enfermedad, puesto que la medicina aun era muy primitiva, al no aceptar el cristianismo, el desarrollo ni el intento de cualquier avance científico, aceptando las enfermedades o accidentes como castigo por los pecados cometidos, y en todo caso era: “la voluntad de Dios”, los cátaros no aceptaban esta manera de ver las cosas, considerando una falta de libertad del individuo.

La muerte en la Edad Media en el ámbito religioso, era el paso ineludible por medio del cual el espíritu era liberado a la vida eterna, también lo era entre los cátaros, con gran diferencia con respecto del cristianismo romano, siendo vista por estos de forma mucho menos dramática, la Iglesia siempre mantenía la espada de Damocles pendiente sobre las cabezas de sus feligreses, en el temor al fuego eterno, de no seguir los dictados que a fuerza de dogmas y terribles amenazas infernales, caería inexorablemente sobre ellos, lo que les hacía vivir en un constante temor al castigo divino, contrastando con la creencia de los cátaros, en una vida preparatoria para el tránsito final, como algo lógico y natural.

La visión católica de aquellos momentos, en cierto modo aterrorizaba a las gentes, puesto que toda aquella persona distanciada del dictado eclesiástico, podía abocar al individuo al fuego eterno, en contraste con los cátaros, los cuales si bien estaban sujetos a ciertos mandatos por sus obispos, no existía otro compromiso para sus fieles, que el producir actos de buena fe hacia el prójimo sin importar su credo, ni posición social, cuyo logro cátaro era, recibir al final de su vida el “consolamiento” siéndoles perdonados todas sus faltas y pecados.

Existían similitudes, entre católicos y cátaros, en cuanto a creencias sobre el alma, la cual permanecía en el cuerpo durante tres o cuatro días, hasta lograr su total liberación con la ascensión a los cielos, por cuanto en todas las casas donde se velaba a un muerto, desprendían del tejado una o dos tejas, a fin de que el espíritu del finado pudiera salir libremente a traves de ellas, estas y otras costumbres fueron decayendo entre los cátaros con el tiempo, tampoco estos mostraban su dolor como hacían las gentes de la Edad Media, arrancándose los cabellos, o gritando desesperadamente para mostrar su luto, en eso los cátaros lo tenían bien claro, el cuerpo pertenecía al “Mal” por cuanto la muerte les liberaba de lo material, en un tránsito gozoso, al fin dejaban de sufrir las penalidades que la vida les hubiera deparado, con lo cual, el alma cátara purificada por sus buenas obras y el consolamiento, accedía hacia el Reino de Dios.

Era especialmente chocante para los que no fueran cátaros, la forma de aceptar el suplicio del fuego en la hoguera, a ella se sometían incluso entonando cánticos, puesto que para los cátaros era inconcebible ceder en sus creencias, aun sabiendo el final tan doloroso, los cátaros preferían el sacrificio, que la pérdida de sus almas, similitud esta comparable a los primeros cristianos, enfrentados a la muerte en los circos romanos.

La reencarnación en la religión de los cátaros,consistia al igual que otras religiones orientales, en la transmigración del alma tras la muerte, pudiendo adoptar el sexo contrario al que pertenecian en vida, o bien seguir sin este cambio sexual,otra originalidad en las creencias de los cátaros, consistia en la pérdida de la clase social y por tanto la transmisión hereditaria, haciéndoles a todos los cátaros iguales entre si.





miércoles, 16 de mayo de 2012

LEYENDA DE LOS MEROVINGIOS**LOS REYES PERDIDOS



 http://www.youtube.com/watch?v=7kWlTCx6m_k
PARCIFAL  by WAGNER


Gérard de Sède sorprendió al mundo, con sus informaciones relativas al tesoro y los pergaminos que un sacerdote de Rennes-le-Château (Francia), localizó durante la restauración de su Parroquia, dieron lugar a casi 500 artículos y publicaciones; Como la obra The Holy Blood and the Holy Grail, de Baigent, Leigh y Lincoln donde se nos habla de descendientes directos de Jesús hasta nuestros días, rastreo de Occitanos (cátaros) y templarios, complejas tramas de sociedades iniciáticas y secretas...

La Dinastía Merovingia: Los Reyes Perdidos
de la obra de Henri Lobineau (Henri de Lénoncourt).

Entre los reyes merovingios que fueron conspiratoriamente depuestos del trono francés hace más de mil trescientos años se citan asimismo a los sicambros, descendientes de la tribu judía de Benjamín, que emigraron sucesivamente a la Arcadia, a Sicilia, a los Alpes y a las orillas del Rin. De Meroveo hasta Clodoveo, los reyes merovingios, apodados los Ursus, fueron paganos entregados al culto de Diana. El famoso jarrón de Soissons contenía muestras de la sangre de los treinta y nueve primeros reyes francos, que fueron merovingios. La dinastía de los carolingios y la de los capetos (el rey Felipe el Hermoso, destructor de la Orden del Temple, era un Capeto) no eran legítimas, ya que el último rey merovingio, Dagoberto II, asesinado en el año 679 cerca de Stenay, en las Ardenas, tenía un hijo, Sigisberto IV, que escapó a la suerte de su padre, fue salvado por un tal Meroveo Levy, puro sicambro, quien le llevó en secreto a Rennes-le-Château. Sigisberto IV, llamado Plant-Ard (Retoño Ardiente), se casó con la hija del rey visigodo español Wamba y dió nacimiento al linaje de los condes del Razès, del que provenían también los Blanchefort.
 MEROVEO

Este linaje es el único que puede pretender legítimamente al trono de Francia. Tal era, según el secreto genealógico-dinástico contenido en los pergaminos encontrados por el abate Saunière en la Iglesia de Rennes-le-Château y que estaban acuñados, por el sello de Blanca de Castilla. El linaje cripto-merovingio se perpetuó en la sombra hasta nuestros días, de modo que el "Rey Perdido", el "Gran Monarca" (pues este regio linaje tendría su origen en el vástago del propio Jesús tras su unión con Maria Magdalena, que fue llevada tras la crucifixión clandestinamente a la Galia donde se refugio, pues ya existían allí comunidades judías), está presente de incógnito entre nosotros. Cuando llegue el momento, se manifestará.

Pero el Rey Perdido no lo estaba para todo el mundo, ya que hacía mucho tiempo que una temible sociedad secreta, el Priorato de Sión, conocía el secreto. Esta sociedad tuvo su nacimiento en la unión de tres grupos de iniciados:
  • los monjes de la abadía del Monte Sión, fundada en 1099 en Jerusalén por el jefe de la Primera Cruzada, Godofredo de Bouillon, que era un sicambro;
  • los seis (o trece) Sabios de la Luz, discípulos de un tal Ormus y que tenían como emblema la Rosacruz y,
  • finalmente, por los últimos esenios, la secta judía de la que procede el Cristianismo y a la que se deben los manuscritos del Mar Muerto.
El Priorato de Sión se proponía como doble objetivo propagar el Cristianismo esotérico de San Juan y defender la cripto-dinastía merovingia. La Orden del Temple, creada en 1118, no era más que su brazo secular, al que proporcionaba ya fuese sus Grandes Maestros oficiales, ya fuese sus Grandes Maestres secretos.

Estos hechos no pueden ser totalmente ignorados debido a ciertos detalles históricos: En el año 886, el "Retoño Ardiente" de la estirpe merovingia, Sigisberto IV, ya había devenido en un amplio y complejo árbol genealógico. Bernard Plantavelu y los duques de Aquitania constituían una de sus ramas genealógicas. Había otras ramas también, pues los documentos Prieuré declaran que Sigisberto VI, el nieto de Sigisberto IV, era conocido como el "príncipe Ursus". Entre 877 y 879 el "príncipe Ursus",; fue proclamado oficialmente "rey Ursus", al parecer en una extraña ceremonia eclesiástica celebrada en Nimes. Con la colaboración de los nobles Bernard de Auvergne y el Marqués de Gothie encabezó una insurrección contra Luis II de Francia en un intento de recuperar su legítimo patrimonio. Varios historiadores nos confirman que tal insurrección tuvo lugar entre 877 y 879. Estos historiadores aluden a Bernard de Auvergne y al marqués de Gothie, si bien no dicen que el líder de la insurrección fuese Sigisberto VI, pero hay alusiones a un individuo llamado el "príncipe Ursus". 
 MEROVINGIO

Según los documentos Prieuré, Godofredo de Bouillon - en virtud de su bisabuela, que casó con Hugo de Plantard en 1009 - era descendiente por línea directa de la familia Plantard. O sea que; Godofredo llevaba en su estirpe sangre merovingia ya que descendía directamente de Dagoberto II, Sigisberto IV y el linaje de reyes merovingios.

Durante cuatro siglos la sangre real merovingia se mezcló a través de numerosos árboles genealógicos. Finalmente, parece que dio fruto. Y el fruto fue Godofredo de Bouillon, duque de Lorena. Y aquí, en la casa de Lorena, estableció un nuevo patrimonio.

Para sus propios ojos, y ante los de sus seguidores, Godofredo sería más que duque de Lorena. De hecho, sería un rey legítimo, un pretendiente legítimo de la dinastía depuesta con Dagoberto II en el año 679. Pero si Godofredo era rey legítimo, era también rey sin reino; y la dinastía capeta de Francia (apoyada por Roma) estaba demasiado consolidada para que pudiera destronarla.

Baigent, Leigh y Lincoln se preguntan: ¿Qué se puede hacer si se es rey y no se tiene reino? Quizá buscar un reino. O crearlo. El reino más precioso de todo el mundo: Palestina, la Tierra Santa, el suelo que pisara el mismísimo Jesús. ¿Acaso el gobernante de semejante reino no sería comparable a cualquier otro de Europa? ¿Y acaso, al presidir el más sagrado de los lugares de la Tierra, no se cobraría una dulce venganza de la iglesia que traicionara a sus antepasado cuatro siglos antes?.


La pregunta queda ahí... pero entendemos que la respuesta es lógica y clara y más si tenemos en cuenta la importancia que tenía Jerusalén para todo el Cristianismo, hasta el punto de que muchos reyes y emperadores abandonaban sus reinos para ir a conquistar estar tierras santas poniendo en peligro no solo el reino abandonado en Occidente sino que también hasta su propia vida.

http://www.bibliotecapleyades.net/esp_merovingios_0.htm

martes, 15 de mayo de 2012

LEYENDA DEL ENIGMA SAGRADO



Así vio Tiziano la aparición de Jesús resucitado a María Magdalena


 EL ENIGMA SAGRADO: El best seller internacional
 Escrito por Nlichael Baigent, Richard Leigh y Henry Licoln, y publicado por primera vez en 1982. El enigma sagrado está generalmente considerado la «biblia» del Priorato de Sión.

Aunque los investigadores actuales del Priorato de Sión ‘siguen discutiendo acerca de la veracidad de la información histórica contenida en el libro, hay un acuerdo genérico de Conjunto acerca de que ha sido particularmente responsable, Para bien o para mal, de darle rienda suelta a conceptos históricos y religiosos revolucionarios que nunca antes habían sido estudiados públicamente.

Es más, El enigma sagrado es el único libro en lengua inglesa dentro de la auténtica industria de libros sobre el Priorato de Sión que fue escrito por autores que han tenido de hecho acceso directo a un supuesto Gran Maestre de la propia sociedad secreta.

A pesar de la controversia, aporta una valiosísima introducción para los profanos en la materia al convulso desarrollo histórico en que se apoya la forma de pensar esotérica, gnóstica y caballeresca. Tras despertar nuestro interés con la historia de un misterioso tesoro hallado en Rennes-le-Cháteau, en el sur de Francia, Baigent, Leigh y Lincoln desarrollan su búsqueda a lo largo del libro para incluir un estudio romántico del catarismo, una primitiva versión herética del cristianismo, antes de pasar a ofrecernos la historia de los Caballeros Templarios. Debido a que los archivos secretos del Priorato de Sión, los Dossiers Secrets, afirman que este era la fuerza oculta que alentó la formación de los Caballeros Templarios, una gran parte de El enigma sagrado hace hincapié en la versión del Gran Maestre Pierre Plantard sobre el desarrollo de la orden después de su escisión de los Templarios, con lo que compone un colorido relato de cómo reyes, científicos, intelectuales y artistas renombrados internacionalmente, incluidos Leonardo da Vinci, Isaac Newton, Victor Hugo, Claude Debussy y Jean Cocteau, guiaron discretamente el curso de la humanidad durante los pasados mil años.


Sin embargo, el aspecto más intrigante en el desentrañamiento de la historia del Priorato de Sión es la interacción personal de los autores con el enigmático Gran Maestre, Pierre Plantard, que los conduce a través de una búsqueda por toda Francia a través de oscuros documentos y localidades para verificar detalles mínimos, y a veces totalmente sin sentido, en un intento de confirmar si el Priorato de Sión es realmente verdadero o simplemente fruto de un ingenioso e intrincado engaño. A medida que Baigent, Leigh y Lincoln van aprendiendo una infinidad de códigos históricos y esotéricos, la búsqueda se transforma en una multidimensional partida psicológica de ajedrez, que es exactamente el aspecto de la búsqueda que sigue enganchando con éxito hasta el día de hoy a cualquier investigador sobre el Priorato de Sión.
   Finalmente, en un intento de sintetizar la sobrecarga de datos críptícos e históricos, Baigent, Leigh y Lincoln se embarcan en el alucinante salto cuántico que se encuentra en la raíz de la reputación de El enigma sagrado como un explosivo best seller polémico: la descendencia de Jesús y María Magdalena.


La semilla la hizo germinar Pierre Plantard durante su primera reunión con los autores. Durante ella, Plantard afirmó concluyentemente que el Priorato de Sión poseía el tesoro perdido del Templo de Jerusalén y que este sería devuelto a Israel cuando fuera el momento adecuado. Sin embargo, hizo hincapié también en que el valor histórico, financiero e incluso político del tesoro era secundario, para recalcar que su verdadera trascendencia era «espiritual», y que parte de esta faceta espiritual del tesoro consistía en un secreto, cuya revelación podría causar un cambio social muy importante en el mundo occidental.

Solo con esta pequeña y tentadora pista en mano, unida a la propia obsesión personal de Plantard por las genealogías intrincadas y a su presunta descendencia personal de los reyes merovingios, Baigent, Leigh y Lincoln dedican la tercera sección final de El enigma sagrado a exponer su teoría de que el verdadero propósito secreto del Priorato de Sión era salvaguardar el sagrado linaje descendiente de los hijos de Jesús y María Magdalena. Su proceso lógico es tan minucioso y convincente que la mayoría de los lectores asumen automáticamente que las cosas son realmente así, pero lo cierto es que Pierre Plantard nunca confirmó esta hipótesis, que fue enteramente desarrollada por los propios autores de El enigma sagrado como resultado de su intenso trabajo detectivesco.

La ironía de este acertijo se desvela en la secuela de su libro, El legado mesiánico, de Baigent, Leigh y Lincoln, en el cual el trío continúa el relato de la saga en curso de sus experiencias personales con el Priorato de Sión. El dilema de los autores se pone de relieve cuando esperan, con ansiedad, ver la reacción de Plantard a la versión francesa del original de El enigma sagrado, que le habían remitido como cortesía por sus comentarios. La respuesta de Plantard a su teoría de la descendencia consanguínea fue decepcionantemente ambivalente: por un lado, afirmó sin comprometerse que no había pruebas fidedignas que probaran que el linaje merovingio descendía de Jesús, y, por otro, admitió que los merovingios sí que procedían de la estime real de David. Es más, los comentarios de Plantard sobre el papel de María Magdalena en la dinastía cosanguínea brillaban por su ausencia.
Nicolas Poussin
Les bergers d'Arcadie
ET IN ARCADIA EGO


No obstante, a pesar de la reticencia de Plantard a refrendar positivamente la participación del Priorato de Sión en la teoría de la descendencia directa de Jesús y María Magdalena, la investigación de Baigent, Leigh y Lincoln resulta tan seductora que, en el curso de los pasados veinte años, El enigma sagrado ha inspirado un catálogo entero de libros, entre los que se incluye El Código Da Vinci mismo, que se han realizado para estudiar las historias alternativas de un interminable reguero de misterios esotéricos, sociedades secretas y órdenes caballerescas que indefectiblemente reclaman su propia descendencia del linaje cosanguíneo de Jesús y María Magdalena. El propio Dan Brown le rinde un homenaje concreto a El enigma sagrado cuando el personaje de su novela Leigh Teabing, una amalgama de los nombres de Richard Leigh y Michael Baigent, cita específicamente el libro durante su explicación a Sophie, en el Cháteau Villette, sobre el Priorato de Sión:

«La verdad es que en la década de 1980 causó [el libro] cierto revuelo. Para mi gusto, sus autores incurrieron en sus análisis en algunas interpretaciones criticables de la fe, pero la premisa fundamental es sólida, y a su favor debo decir que lograron acercar al gran público la idea de la descendencia de Cristo».


Sin embargo, los investigadores experimentados sobre el Priorato de Sión saben que El enigma sagrado no es, en realidad, el primer libro que fusiona la historia de Plantard sobre el Priorato de Sión con la Divinidad Femenina y la línea de sangre de Jesús y María Magdalena. Ya dos años antes de que se publicara El enigma sagrado, la conocida astróloga Liz Greene sacó una novela sobre Nostradamus, titulada The Dreamer of the Vine, que entrelazaba los ahora conocidos elementos de la historia del Priorato de Sión con la biografía de Nostradamus. En retrospectiva, The Dreamer of the Vine párece ser una premonición sorprendentemente clarividente de los mismos elementos que causaron tanta controversia cuando El enigma sagrado salió a escena en 1982. Pero cuando uno empieza a escarbar un poquito más hondo y descubre que Liz Green es en realidad la hermana de Richard Leigh y que era en aquel momento la novia de Michael Baigent, empieza a surgir un ingenioso patrón...De modo que. ¿desarrollaron los autores de El enigma sagrado el concepto de la línea de sangre de Jesús y María Magdalena «por casualidad» durante el curso de sus conversaciones con Pierre Plantard, o fue este el propósito del libro desde el principio? Si es este último el caso, ¿tenían Baigent y Leigh conocimiento de alguna información confidencial callada durante mucho tiempo antes de que se pusieran las primeras palabras de El enigma sagrado sobre el papel?
 Leonardo da Vinci
supuestamente el personaje que esta a la derecha de Jesus seria Maria Magdalena
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Y, si es así, ¿quién estaba realmente dirigiendo a quién... y estamos todavía bien encaminados?

 http://www.portalplanetasedna.com.ar/codigo12.htm